ÑETI CUERVAS-MONS PARA EL RCMS, desde Sanya (China)

Antonio Cuervas-Mons. Autora: María Muiña. Fuente: Desafío Mapfre

Antonio Cuervas-Mons. Autora: María Muiña. Fuente: Desafío Mapfre


Todos los que habéis hecho otras veces la VOR, habéis caracterizado esta etapa como la más difícil por el tan temido estrecho de Malaca. Nosotros os seguimos pero no es lo mismo ¿cómo lo has vivido dentro del barco?

La verdad es que ha sido muy estresante, no por las condiciones sino por la falta de viento, las corrientes, pesqueros, mercantes y toda la suciedad que había en el agua.

Es la tercera vez que pasas por el estrecho, según tu experiencia ¿Cuál ha sido más complicada y porqué?

Ésta ha sido la más complicada. Con muchos barcos muy pegados todo el tiempo, hemos tenido que fondear dos veces, cosa que antes no había pasado y tuvimos además un problema bastante gordo para evitar redes de pesqueros que nos hizo desviarnos y ahí perdimos la posición de podio que teníamos hasta ese momento.

Los mercantes, pescadores, redes, basura… En esta ocasión, ¿habéis tenido alguna situación incómoda/ grave/ peligrosa?

La situación que decía en la pregunta anterior. No fue peligrosa en sí, pero sí muy incomoda porque tanto de día como de noche estás cruzándote con plásticos, suciedad, tuvimos que hacer maniobras de marcha atrás varias veces, hubo que tirarse al agua por si había algo enganchado en quilla y timones… y el tema de las redes es muy estresante.

¿La vida a bordo cambia (organización, turnos de descanso…) cuando atravesáis lugares como es el Estrecho de Malaca?

Intentas seguir con el ritmo de las guardias pero en sitios así es casi imposible dormir por la cantidad de maniobras, viradas, trasluchadas, cambios de vela, etc. que se hacen. Siempre que hay un poco de descanso y estás fuera de guardia intentas dormir pero en esos días dormimos muy pocas horas al día, la verdad.

¿Cómo es el mantenimiento del barco día a día?¿Por qué crees que el ‘Dongfeng’ rompe tanto con respecto a los demás?

Yo no creo que estén rompiendo demasiadas cosas la verdad. Igual ellos hacen un poco más política de enseñar las cosas que se rompen y otros equipos dan menos bombo a eso. De todos modos, los barcos son súper duros y comparado con otras ediciones estamos rompiendo muy pocas cosas.

Tras 20 días de regata, con remontadas y pérdida de puestos, tras pasar – por fin- el estrecho de Malaca, y un final de lo más apretado. ¿Cómo os encontrabais anímicamente?

El resultado del “MAPFRE” fue finalmente un cuarto, pero sabía mejor que un cuarto. La etapa ha estado súper apretada, tuvimos esa mala suerte con las redes que nos hizo salir quintos del estrecho de Malaca. Luego, en la ceñida, que era lo que teníamos hasta China, es difícil pasar a los rivales al ser una flota con barcos tan iguales. Conseguimos pasar a “Brunel”, que no es fácil. En esta etapa y la anterior ya hablamos que el factor suerte iba a ser muy importante y podría haber sido un segundo como un quinto para cualquiera.

La experiencia es un grado, ya son tres años en los que participas y sigues aprendiendo ¿Cómo es la vida de un proa? ¿Dista mucho de los otros modelos de barcos que has probado en la VOR? ¿Con cuál te quedarías VO70 o VO65?

Es verdad que noto mucho la experiencia de la primera Volvo ahora. A lo mejor físicamente no estás tan fuerte como con 26 años pero la experiencia lo compensa con creces.

El de proa es el puesto más expuesto, el que más se moja o se come más “marroncillos”. A mí me gusta, creo que es en el que más puedo aportar al barco. Un proa de vela oceánica es muy diferente al de otros barcos porque tienes que hacer muchas cosas, como por ejemplo trimar. Al final todos somos un poco multifunción pero sí cierto que es el puesto más específico a bordo. Por otro lado, con respecto a mi primera vuelta al mundo, sigo siendo proa pero ahora tengo también más responsabilidades.

Y con respecto a la última pregunta, sin duda, me quedo con el VO 70.

¿Qué te anima/te empuja a enrolarte de nuevo de tu tercera vuelta al mundo?

Al final es mi trabajo, es lo que mejor sé hacer, es una regata que me encanta y es mi forma de vida.

Tras tu estela tienes una gran marea roja que te sigue allá por donde vas… ¿Qué se siente cuando te encuentras a ‘Ñetifans’ en los puertos en los que recala la vuelta al mundo?

No me deja de sorprender. Me hace que me sienta orgulloso y siempre que tengo la oportunidad les agradezco que vengan a los puertos y animen así la regata. Son simplemente geniales.

Cuando cruzaste la línea de meta… ¿qué hiciste?

Comer “como Dios manda”, aunque en China es complicado…