La clase snipe ha sido a lo largo de los años, la clase de vela ligera que ha contado con mas regatas y regatistas en Cantabria, y en la que aún navegan en la actualidad algunos de los mejores patrones. Es una clase internacional que cuenta campeonatos europeos y mundiales alternos cada año, tanto absolutos como juveniles.
La flota del Real Club Marítimo de Santander ha sido siempre una de las mas numerosas, y de mejor nivel, de todo el panorama nacional. Todos los domingos del año, de Septiembre a Junio, hay regatas locales en Santander en esta clase, aunque destacan con luz propia el Memorial Rafael Sanz-Juan De Dios Valenzuela, y el trofeo RCMS de febrero, además del campeonato de Cantabria
El Club Náutico de Castro Urdiales cuenta también con una importante flota, y regatas durante varios meses, destacando la disputa del Memorial Bellido, cada año en el mes de septiembre.
Uno de los grandes impulsores de esta clase en Cantabria fue José Francisco García de Soto, que en los años 80 empujó fuerte en la flota y consiguió que hubiera más de 20 snipes en el agua, convirtiéndose además en uno de los mejores constructores de esta embarcación de Europa. Sus barcos consiguieron varios títulos nacionales e internacionales.
Pero años antes ya se navegaba mucho también en la bahía santanderina, con barcos construidos en madera por Jan Abascal, padre del que luego fuera campeón olímpico en los Juegos de Moscú 80.
Patrones importantes como Jan Abascal, Toño Gorostegui, José García de Soto, Enrique García de Soto, Santiago López-Vázquez, Javier López-Vázquez, Fernando Pereda, Ignacio Camino, Ricardo Rubio, Jaime Píris, Javier Gutiérrez, Jesús Mora, Luis Arrarte, Jesús Arrarte, Antonio Pereda, Alvaro López-Dóriga y otros muchos más, han navegado durante años en esta clase, y algunos de ellos lo siguen haciendo.
El snipe tiene la ventaja de ser un barco de gran dureza y resistencia, que permanece competitivo durante muchísimos años. Sirva como ejemplo que el casco del barco campeón de Cantabria 2005 (el Chiqui IV, patroneado por Enrique García de Soto), tiene una treintena de años, y sigue ganando. Basta con actualizar las velas, y en algunos casos los mástiles, para tener un barco perfectamente competitivo durante muchos años.
El snipe, barco de dos tripulantes, sin spinnaker ni trapecio, es un velero técnicamente relativamente sencillo, en el que la velocidad de los barcos es muy igualada, y donde prima la habilidad táctica de las tripulaciones, que hace que las regatas en estos barcos sean muy divertidas.